RESTAURACIÓN DE CREYENTES

Todos los que venimos a JESÚS traemos diferentes niveles de problemas que han hecho difícil nuestra vida, que por lo general nos hace perder territorio de nuestra felicidad.

Mientras hemos estado sin Dios, satanás ha hecho lo que ha querido con nosotros, repito hay niveles de deterioro no todos son iguales, desde pérdida material, conflictos sociales o experiencias traumáticas que nos han impedido vivir plenamente.

Lo fundamental es que al convertirte a CRISTO, Dios el Padre se ha propuesto devolverte todo lo que perdiste durante el tiempo que no lo conocías.

¿QUÉ ES RESTAURACIÓN?

El diccionario lo define como “Vuelta de una cosa al estado o circunstancia en que se encontraba antes” Si Dios nos creó a imagen y semejanza suya, lo que somos después del pecado de Adán que corrompió la obra de Dios, no está en la voluntad divina. En cuanto cayó el hombre, Dios tenía la solución “Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.” (Gn 3:15).

Jesús vino a restaurar lo que se había perdido, vino a mostrarnos a Dios como imagen suya; su obra restauradora empezó con sus enseñanzas, prédicas, milagros y prodigios para culminar en la cruz restaurando a la humanidad a través de su muerte y lo sigue extendiendo a través de Su Iglesia.
Cada uno de nosotros necesitamos ser restaurados, espiritual, emocional y materialmente.

¿QUÉ ES RESTAURACIÓN?

El diccionario lo define como “Vuelta de una cosa al estado o circunstancia en que se encontraba antes” Si Dios nos creó a imagen y semejanza suya, lo que somos después del pecado de Adán que corrompió la obra de Dios, no está en la voluntad divina. En cuanto cayó el hombre, Dios tenía la solución “Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.” (Gn 3:15).

Jesús vino a restaurar lo que se había perdido, vino a mostrarnos a Dios como imagen suya; su obra restauradora empezó con sus enseñanzas, prédicas, milagros y prodigios para culminar en la cruz restaurando a la humanidad a través de su muerte y lo sigue extendiendo a través de Su Iglesia.
Cada uno de nosotros necesitamos ser restaurados, espiritual, emocional y materialmente.

DIOS ES UN RESTAURADOR

Da sentido a tu vida

Es triste ver creyentes que piensan que todo lo que ha hecho Jesús por ellos es solamente librarles de la muerte eterna y que se irán al cielo, aunque en lo natural, vivanen miseria.

Dios quiere ver a sus hijos con propósito en la tierra que avergüencen al diablo y para esto tienen que conocer el propósito de Dios para sus vidas, es decir ¿Para qué los ha salvado?.

Te devuelve lo que el diablo te robó

Mi vida y las que he ministrado, me han mostrado lo que el diablo hace desde que hemos sido concebidos en el vientre de nuestras madres. El diablo ha venido a robar, matar y destruir. Si Jesucristo entra en nuestra vida es para hacerla diferente y que recuperemos todo lo que perteneciéndonos lo perdimos aun sin saberlo.

Dios será glorificado cuando logremos lo que Él siempre quiso que fuéramos nosotros.

Basta de ignorar las inescrutables riquezas de Dios por un engaño diabólico de hacernos pensar que lo que ahora tenemos es todo.

Recupera el tiempo perdido

Dios es eterno, su tiempo es siempre presente, en cambio nuestro tiempo es limitado, tiene principio y fin. Una vida sin propósito, se estanca y no avanza, los años pasan, vamos a llegar a la tumba pero no hemos logrado lo que Dios ha deseado, para eso es necesario entender y administrar bien el tiempo. Podemos unir el kairos de Dios con nuestro cronos “Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.” (Sal 90:12).

Basta quese pregunten ¿El estado en que estoy ahora, es lo que de niño(a) deseaba?, si no es así, hay que recuperar el tiempo que perdiste.

Cambia tu destino

He podido comprobar vidas derrotadas por generaciones y que por ignorancia lo aceptaban como normal, Dios quiere cambiar, remover nuestro pasado y colocarlo en su línea de acción. Nuestra vida no puede continuar de la misma manera en la que estuvimos antes de conocer a Jesús.

Ef 1:3-10 (ver el deseo de Dios) sería una contradicción a la naturaleza de Dios, si el creyente se mantuviera en derrota y espera la muerte como una salida a sus problemas. Dios cambia destinos, y el nuestro es ser “Más que vencedores”.

Reabre la fuente de tus provisiones

La prosperidad no es una obra de hadas, es una realidad pero moviéndonos en los principios divinos como: El trabajo, la productividad y en valores eternos. Hay un orden que tenemos que seguir “Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.” (Gn 1:28).

El error clásico es de creer que tenemos que ser pobres para ir al cielo, o que el dinero es malo. El problema es la mala administración del dinero y querer prosperar usando los métodos del mundo cuando Dios tiene lo mejor para cada uno de sus hijos, ese es su deseo “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.” (3Jn 2).

¿DE QUÉ TIENE QUE RESTAURARTE?

De tus errores

Los errores son consecuencias de pensamientos inapropiados, apasionamientos y exabruptos en las decisiones, eso es producto de un alma en proceso de santificación, lo maravilloso de Dios es que Él usa nuestros errores para enseñarnos. Si reconocemos el error se abre la puerta de la restauración, para nosotros los ministros, son los errores nuestro principal insumo para ministrar.

De lo que perdiste por tus errores

Muchos de nuestros errores han producido pérdidas: relaciones amicales, relaciones matrimoniales, empresas que eran rentables, ministerios nacientes. Dios nos ha amado con amor eterno, por tanto nuestros errores son una oportunidad para dejarle obrar en nosotros si es que nos arrepentimos y aprendemos del error.

De tus sueños perdidos

He tenido casos de hermanos que creen que ya no lograrán lo que anhelaban porque le fallaron a Dios, otros han vuelto a los pies de Cristo derrotados y no creen que sus sueños de niño(a) no se podrían hacer realidad. Si esa es tu manera de pensar, es porque no conoces la verdadera dimensión de Dios y su Poder.

De tu pasado que te ata

La culpabilidad es la herramienta más efectiva para el diablo, si logra convencerte de que lo que hiciste es tan malo que Dios ya no puede hacer nada, caíste en un error, recuerda que Dios es Omnisciente y sabe lo que has hecho, lo que haces y lo que harás en el futuro, por tanto tiene las soluciones si es que le crees.
Mi trabajo es ayudarte a encontrar esas respuestas y liberarte de ese estado.

De tu propia culpa

Para Dios no es problema perdonarnos, solamente espera arrepentimiento y confesión de pecados, el problema es que no nos perdonamos a nosotros mismos y eso impide que disfrutes la dimensión que Dios ha preparado para ti. Tantos errores he cometido en mi vida y sé lo que te digo, deja de culparte y acepta el perdón de Dios como un hecho consumado en la cruz de Jesucristo, ese es el lugar de tus culpas.

De la opresión diabólica

Si no aceptamos nuestro pecado y estamos dispuestos a ser perdonados, el diablo empezará a trabajar en tu alma, tu mente estará atiborrada de argumentos y acusaciones, tus emociones estarán quebrantadas y tu voluntad anulada, no hay pecado que Dios no lo quiera perdonar. Hay un camino eficaz, tu liberación y Dios ha dotado de autoridad a sus siervos para ayudarte.

De las heridas en tu vida

A veces nos hieren desde la infancia y las mayores heridas se reciben durante la adolescencia, muchas personas vivieron en derrota, infelices y fracasados por el solo hecho de que hay arpones en su alma que le tienen atado(a) al pasado. En Cristo estamos llamados a vivir en libertad, para eso tus heridas tienen estar gravadas en el cuerpo lacerado de Jesucristo en la Cruz. Deja de golpearte a ti mismo(a) y busca tu restauración.

De espíritus engañosos

Hemos tenido casos de pactos ancestrales, donde nuestros antecesores hicieron pactos diabólicos para obtener dinero y consagraron sus generaciones, otros ingenuamente se han involucrado en actividades satánicas y que pese a que siendo creyentes se encuentran atados o dirigidos por otro espíritu que no es el Espíritu Santo. Sé libre y disfruta de la plenitud de Dios.