Insatisfacción Eclesial

Como lo he dicho antes, yo estaba frustrado con la Iglesia que veía, iglesias denominacionales que no soportan otras denominaciones, el legalismo eclesial, la sobre-espiritualidad carente de sensibilidad de ver que el mundo se hunde en violencia, corrupción y pobreza material.

Ver pastores como empleados de congregaciones donde decidía un grupo de personas y Dios estaba fuera. Estoy convencido que la democracia no es el método de Dios para conducir los destinos de una Iglesia, sino la Teocracia. No puede el hombre o conjunto de hombres decidir los destinos de una congregación, sino los dones y ministerios operando bajo la dirección del Espíritu Santo, obvio a través de personas pero puestas y ungidas por Dios (Hechos 13).

Creo que los siervos llamados no son “asalariados” por tanto el ser dignos de su salario es por la correspondencia entre la dedicación espiritual personal y la producción ministerial con los frutos que Dios manifieste por medio del siervo.