Contrariedades

No acepto que la congregación traiga visitas a la Iglesia para que el Pastor los evangelice en el Culto Evangelístico, creo en la Gran Comisión de la siguiente manera:

Mt 28:18-20 – los miembros tienen que ir por las almas y hacer discípulos, eso implica ganarlos para Cristo y discipularlos en lo básico del Evangelio de la Gracia y que tienen que enseñarles de manera práctica lo que han aprendido.

Mr 16:15-18 – tenemos que predicar el Evangelio sin límites territoriales y con manifestación de señales y milagros.

Lc 24:46-47 – que prediquemos el tema central “arrepentimiento y perdón de pecados” en todas las naciones. No tenemos que hacer ofertas baratas para que la gente se convierta, no tenemos que negociar la conversión de la gente. El testimonio del creyente debe ser la base de esta demanda.

Jn 20:21-23 – los creyentes son enviados por la Iglesia y ungidos con el Espíritu Santo con autoridad para remitir o retener pecados, esto tiene que ver con liderazgo preparado y ungido para conducir al rebaño en el propósito evangelizador.

El no usar las promesas de la Gran Comisión, desvirtúa la esencia de que la Iglesia sea el fruto de la edificación de Jesucristo “…sobre esta roca edificaré mi Iglesia y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella” (Mt 16:18)

No acepto que al recién convertido se le exija frutos de la santificación o que para ser bautizados en agua primero tienen que mostrar cambios (ver inicio de crecimiento)