¿CUÁL ES MI MINISTERIO?

Dios da todo lo que uno necesita para servirle, cuando nuestro corazón está dispuesto a poner la vida para serle útil. Lo poco que he hecho y lo sigo haciendo es probable que todos los ministros y creyentes lo tengan, es en la medida que crezcan y logren las metas que se han trazado, que se van manifestando todo lo que Dios ya ha puesto dentro de ellos. Lo que hasta aquí he hecho en el Señor:

Ganar almas para el Reino
Hasta donde conocí era normal que la Iglesia tenga Culto Evangelístico los domingos en la noche, donde la congregación trae visitas y el Pastor o Evangelista de la Iglesia les predique.

Al analizar Mt 28, Jesús ordena que los miembros salgan a ganar almas y traerlas lógicamente a la Iglesia convertidos.

Dios quiere que la Gran Comisión sea de toda la Iglesia y no de unos cuantos y que esto tiene que ver con un evangelismo personal, tuve que capacitar a la congregación con “Evangelismo 1 a 1”

Mt 28 “Id y haced discípulos bautizándolos” está claro que convertida la persona había que hacerlo discípulo bautizándolo. Esto me llevó a instruir a la Iglesia a que una vez ganada el alma debe iniciarse de inmediato el discipulado también de manera personal. Tuve que entrenar con “Discipulado de Renuevos” que consta de cuatro sesiones, luego tendrían que bautizarlos en agua. Logramos que en una semana el convertido ya debería bautizarse, a lo más en 15 días.

Edificar a los hijos de Dios
En cuanto ha sido convertido, se les enseña a hacer su devocional con un ejemplar específico para nuevos convertidos en los primeros 30 días.

El devocional les demuestra con pasajes bíblicos lo que ha sucedido en su conversión a fin de que se sienta seguro de su decisión y tenga los argumentos para testificar a los prospectos de evangelismo que se le presentarán.


Consolidar discípulos

La consolidación del discípulo es con la segunda etapa del discipulado que demora 6 semanas en las que se capacita en la vida práctica de Iglesia, el poder de Dios, las tentaciones, el crecimiento hacia la santificación.

Se culmina esta etapa enseñándole a evangelizar con 4 sesiones con “Ganando Almas 1 a 1” cuya base es el testimonio, que la primera vez lo hace con la ayuda de su discipulador en 3 etapas con 3 prospectos, llegando a ganar su primera alma.

Plantar iglesias
A quienes les llama la atención a la obra misionera, se les imparte capacitación en Fundamentos I y Fundamentos II. El creyente está en una etapa de madurez, por tanto sigue el proceso, primero el celular como participante, luego como líder de una célula, luego como supervisor de 4 células para luego aspirar ser un pastor de zona con la conducción de 4 supervisores (16 células).

En esta etapa ya está en condiciones de ingresar al entrenamiento pastoral o ser parte de un equipo misionero.

Promover ministros para la Iglesia
El servicio es la base fundamental del crecimiento del creyente, son en las células donde se descubren habilidades ministeriales, el primer paso es que sea secretario(a) o tesorero(a) de la célula, el segundo paso es que sea un co-líder para luego ser un líder.

Paralelamente quienes afloran el don de servicio, se inician como ujieres de acuerdo a sus habilidades, la siguiente fase será diaconía.

Equipar discípulos
El equipamiento tiene dos áreas el escritural a través de entrenamiento bíblico y el práctico incorporándolos en tareas graduales de acuerdo a los dones y talentos que muestren, pueden quedarse en el Ministerio de Ayuda o prepararse en el Ministerio de la Palabra.

Aconsejar
La consejería se asigna por niveles:

I Nivel el líder de célula con sus miembros en un nivel primario.
II Nivel cuando el caso lo amerita lo verá el Supervisor de Células.
III Nivel en caso de que el caso no se ha resuelto o se requiere de mayor nivel ministerial pasa al Pastor de Zona.
IV Nivel cuando la situación es grave o demanda una ministración específica pasa al Pastor de la Iglesia.
La consejería implica también un proceso:

Diagnóstico del problema.
Análisis de la situación contextual.
Convalidación con la Palabra de Dios.
Opciones o alternativas de solución.
Adopción de medidas y/o decisiones.
Supervisión posterior de resultados.

Ministrar liberación
El caso de liberaciones espirituales dependiendo del nivel del problema:

Liberación de ataduras a cargo del equipo de liberación constituido por el Pastor
Liberación de opresiones demoníacas a cargo del Pastor y/o ancianos según sea el caso

Restaurar vidas
Esto implica conflictos matrimoniales, conflictos emocionales, heridas y ataduras ancestrales.
Para este trabajo de restauración he implementado el método PENTATEUCO, que Dios me instruyó.

Génesis: Hacer un análisis llegando al origen de la crisis, usando la operación en dones, establecido las causas y medir los efectos.

Éxodo: Sacarlos de esa situación (reconciliación – confesión – decisión de cambio) para esta etapa se recurre a recursos que Dios ha dado: Sanidad del Alma – período de intercesión – liberación de ligaduras

Levítico: Enseñarles quién es Dios y sus demandas en base al problema que se trata, un conocimiento experiencial de Dios y sus atributos – redicipulado en el caso de creyentes que ya tienen tiempo o se apartaron por un tiempo.

Números: Supervisión – dependiendo el caso – por un período de 3; 6 ó un año en el que se evalúa el avance de los frutos de restauración.

Deuteronomio: Cumplido el período de supervisión se le prepara para la nueva etapa de plenitud – prosperidad – inicio ministerial –logro del proyecto de vida que se haya establecido.

Teoterapia
Tiene que ver con terapia psicológica operando en dones, conforme lo guíe Dios a través del Espíritu Santo a cargo de ministros capacitados y ungidos para este fin, tiene dimensión profética.

Sanar familias
Tiene que ver con el trabajo con familias en conflicto, riesgo de disolución o incoherencias en las relaciones que han roto principios bíblicos. Está a cargo de los pastores de familia, se pueden usar cualquiera de los métodos antes indicados pero aplicados solamente a padres, hijos, hermanos, suegros etc.